Franquicias rentables

¿Qué hace que una franquicia sea rentable? No se puede hablar de una sola característica que haga que un negocio crezca, se trata de una serie de actividades, que en su conjunto generan franquicias rentables.

No se trata solamente de acumular el capital dividiendo las actividades, que es lo propio del modelo de negocios de franquicia, se trata también de conciliar la calidad del producto y del servicio, la estructura del negocio y la capacitación del personal; integrar los factores que hacen que el cliente tenga una experiencia completa. Si bien el invertir en una franquicia es más sencillo ahora que en el siglo pasado, no se tiene que hacer con ligereza. Hay que hacerse con la información, con una teoría organizacional, y con los medios, infraestructura, tecnología, personal competente y manuales prácticos, adecuados.

Una franquicia es una licencia comercial, una relación entre dos partes, con ciertas condiciones contractuales y económicas para vender productos o servicios respaldados por una marca ya posicionada en el mercado. La rentabilidad es un concepto que refiere a la capacidad de generar beneficios, renta, por una actividad o un conjunto de actividades generalmente del tipo económico.

Las franquicias rentables, entonces, son aquellas organizaciones mixtas que ofrecen productos y/o servicios respaldados por una marca en un espacio determinado, es decir que ofrecen productos tangibles e intangibles como forma rentable de negocio. La división clásica entre organizaciones se enfocaba en dos clases principales, aquéllas dedicadas a la manufacturación de productos tangibles controlados por inventarios, los cuales permiten hacer una venta posterior del producto, y aquéllas enfocadas a la generación y suministro de servicios, o productos intangibles, los cuales son soportados por ideas o conocimientos y que se consumen simultáneamente al tiempo que se producen. Una franquicia se da porque una marca es rentable. Y una franquicia puede llegar a ser también rentable en cualquiera de las divisiones clásicas, en los productos o servicios, siempre y cuando sepa prolongar y reflejar aquello que hizo que una marca se posicionara. Está división clásica no es necesariamente excluyente, sirve para determinar límites y alcances de una estructura de producción, pero no quiere decir que se tenga que hacer forzosamente una o la otra. Se puede alcanzar una mayor rentabilidad con la conciliación de ambas estructuras, es decir, una franquicia puede fabricar productos, con los lineamientos que la marca requiere, y puede ofrecer un servicio completo que complete o que le proporcione un añadido a ese producto. Las franquicias más rentables son aquellas que concilian adecuadamente ambos modelos.

Otra consideración que hay que tener en cuenta en estos tiempos es que la rentabilidad tiene que ver más con un enfoque de colaboración flexible que con uno jerárquico. Esto quiere decir que la relación entre los fundadores de la marca y la persona que la adquiere la licencia o la franquicia no tiene que ser del tipo burocrático, rígido y jerárquico que predominó durante buena parte del siglo pasado. No se trata de ser absorbidos por la marca, sino participar de su crecimiento, provocando también el crecimiento de quien obtiene la licencia. En el mundo de las franquicias rentables o no rentables, suele ser común que los fundadores de una marca apoyen y proporcionen lo que se necesita solamente al principio, para después solamente esperar las regalías y los beneficios de la expansión de la marca. Y cuando no hay regalías o beneficios, simplemente retiran la franquicia y el apoyo. Esto está cambiando con la intrusión de nuevos modelos de franquicias, que tienen una sinergia más completa y una flexibilidad en los procesos. La sinergia y la flexibilidad provocan una relación bilateral en la marca, no unilateral donde alguien ordena y el otro obedece. Existen parámetros y lineamientos que hay que seguir y respetar por ambas partes, pero hay que permitir la retroalimentación y la apertura en la comunicación, para no caer en el juego del que le gusta mandar pero no le gusta que lo manden. Esto no sólo en pro de la marca, sino en favor del crecimiento personal de los involucrados.

De cualquier forma, invertir en una franquicia sigue siendo muy buena opción, sobre todo para aquellos que conocen lo competitivo y difícil que es posicionar una marca en el mercado y en el gusto de la gente. No hace falta investigar mucho para darse cuenta de que las barberías han proliferado y han cubierto un segmento muy importante del mercado de la cosmética y de la belleza. El cuidado del cuerpo y de la imagen para el hombre, la elegancia y la belleza masculina han retomado fuerza gracias al cambio de paradigmas que ha experimentado la sociedad en este nuevo siglo. El cuidarse, además de los beneficios a la salud que te puede traer, ya no pasa como un acto vanidoso o afeminado. Invertir en un negocio de este tipo se presenta como una opción viable para incrementar nuestro capital, y si de franquicias rentables y barberías reconocidas hablamos, Mel-Bros. está a la cabeza.

Mel-Bros. es una empresa pionera en la fabricación de productos para el cuidado del hombre, desde bálsamos para el crecimiento y el moldeado de la barba, hasta lociones y cremas para el cuidado de la piel durante la afeitada. No sólo eso, ha incursionado con éxito en la fabricación de inmobiliario, de navajas y herramientas para barberías y de todo tipo de accesorios para hombres. Además ha impartido cursos especializados para corte y afeitado, siempre marcando diferencia respecto a sus competidores. El modelo de negocio que ha desarrollado, concilió los paradigmas clásicos de calidad en los productos y calidad en el servicio. En su barbería se puede vivir la experiencia completa, que es la marca con la que se pude distinguir fácilmente a las franquicias rentables.

Si quieres incursionar en el negocio de las barberías y quieres hacerlo apoyado por una empresa con experiencia, acércate a Mel-Bros. Ellos te dirán lo que se necesita para poder obtener una franquicia de su marca, y te ayudarán en este enorme proceso de la independencia financiera.